¿Te seguirĂ© amando?


No sé nada de ti, absolutamente nada. Te sueño, pero estoy segura que no es porque me extrañas, sino, soy yo recordándote todo el tiempo. Recordando todo el tiempo perdido. Recordándote en todo momento.
Las personas dicen que te sigo teniendo aprecio y eso jamás lo he dudado y jamás dejaré de hacerlo a pesar de haberme olvidado. A pesar de dejarme de hablar. A pesar de todo.
Rio descaradamente a los que me dicen que aĂşn te sigo amando. Te quiero, pero ya no de la misma forma. Pero luego me cuestiono, ¿te sigo amando? Y no encuentro respuesta. Pueda que siga... pero puede que no, tan sĂłlo son cosas del olvido y del amor, sĂ­ eso debe ser.
Muchas veces tengo una pizca de esperanza en que vuelvas a recordarme, a recordar todo aquello que vivimos. Todos esos siete meses para mí no fueron en vano, porque me enseñaste el cómo amar y el valor de las personas... Ves, ahora se me sale una sonrisa burlona porque no importa todas las veces que lo niegue, tú siempre serás mi primer amor.
PrometĂ­ olvidarte, ser fuerte y que ninguna lágrima caerĂ­a más de mis ojos, pero, ¿cĂłmo decirle al dolor que tĂş olvidas rápido? o ¿cĂłmo decirle que tĂş no sientes dolor?
Y sin explicaciones válidas vuelvo a llorar. Y ya no quiero extrañarte. Quiero aprender tu forma de olvidar y el de no ilusionarte para no llorar como lo hago yo en mis días de extrañarte.

—Fernanda Montes Medina.

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